El urbanismo que se organiza a base de dinero. Yo tengo mucho dinero o posibilidades de tenerlo, y me pongo en contacto contigo, político (alcalde o presidente de una comunidad autónoma o tal vez simple concejal) y nos repartimos un pastelón que consiste en comprar barato unas tierras en las que no se podía construir y después de comprarlas el politicastro de turno las recalifica y nos repartimos el dinerito, el politiquillo y yo y por supuesto los intermediarios que nos pusieron en contacto, porque además me convierto en promotor y tal vez en constructor y hago unas casuchas con palicos y cañicas y las vendo a precio de oro. Negocio redondo.
Por supuesto todo se hace por el bien y la prosperidad del municipio. ¡mentirosos! Solo nos mueve el dinero, y lo bien que lo vamos a pasar preparando la siguiente sinvergonzonería. Pero eso si, contratamos a gente que nos prepare un marketing insuperable, que cante lo buenos que somos y todo lo que hacemos por el bien de la comunidad y nos damos premios y todo, que para eso manejamos también los medios de comunicación.